Fuente: Diario de Rio Negro Fecha:
30/11/10 . Rio Negro
El Tercer Puente está cada
día más cerca
A ocho años de iniciados, los
trabajos cobraron ritmo intenso.La obra
ya se usa para llevar materiales de una
orilla a otra.
A ocho años desde que se inició,
la obra del tercer puente que unirá
Cipolletti y Neuquén por el norte
de ambas ciudades marcha a ritmo intenso.
Por estos días hay un incesante
paso de camiones que llevan material de
la barda neuquina hacia el lado rionegrino
con el que se está empezando a
construir uno de los accesos.
Tras concluir los trabajos de desmonte,
la traza cipoleña ya está
terminada. El ingreso será a través
de una rotonda que se emplazará
en la Ruta 151 y Circunvalación.
El camino no será en línea
recta, sino que habrá una curva
hacia el noroeste para luego dirigirse
hasta el puente.
El puente es una enorme estructura de
cemento de 2.600 metros que ya está
concluida hace tiempo, y a la que sólo
le falta la carpeta asfáltica.
Las empresas contratistas, Luciano y CN
Sapag, decidieron que ese sea el último
trabajo, ya que quieren que esté
reluciente cuando el puente sea inaugurado.
En principio la fecha estimada es a finales
del año que viene.
Es que si lo colocan antes, sería
deteriorado por el permanente paso de
pesados camiones cargados con arena y
piedras que van en busca de esos materiales
de la barda neuquina y lo transportan
hasta el otro lado, donde ya se está
empezando a construir el camino de acceso.
Incluso la apertura de la futura calle
se puede apreciar con facilidad desde
la Ruta 151.
La salida neuquina dará a una chacra,
y el camino girará enseguida hacia
la derecha para empalmar el acceso al
Cañadón de las Cabras. En
la intersección de ese camino con
la Ruta 7 también se hará
una rotonda.
El tercer puente sobre el río Neuquén
tendría que haberse empezado a
construir en 1997, cuando Caminos del
Valle terminó las obras sobre la
Ruta 22 e inició el cobro de peaje.
Pero demoras relacionadas con falta de
acuerdo sobre la localización de
la obra beneficiaron a la empresa, que
llegó a la debacle económica
nacional de 2002 sin haber colocado ni
una bolsa de cemento en la obra.
Cuando no pudo dilatar más los
tiempos, en noviembre de 2002 inició
la obra (previa renegociación de
las obligaciones de inversión).
El acuerdo con Nación suponía
que Caminos del Valle sólo invertiría
en el puente propiamente dicho y que las
obras de acceso correrían por cuenta
de Nación. A cambio, se mantuvo
sin cambios el precio del peaje.
En 2005 Caminos del Valle obtuvo la modificación
del contrato de concesión. Desde
entonces, la calidad del mantenimiento
de la infraestructura bajo su jurisdicción,
se redujo hasta niveles muy bajos.
La concesión vence el 30 de abril
de 2013.